Mostrando entradas con la etiqueta Derecho Constitucional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Derecho Constitucional. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de marzo de 2014

El control de la constitucionalidad

Los jueces constitucionales y el control de la constitucionalidad

A lo largo de la historia, surge la necesidad de una figura jurídica que rija y tutele los derechos del hombre, pues como lo citan algunos autores: “el problema de hoy en día no está en cómo crear el derecho, sino más, en cómo garantizarlo”. Y esto, en verdad resulto ser un problema de alta trascendencia durante los primeros años de los Estados post-independencia, como por ejemplo, el Estado ecuatoriano se llevaba de manera que las constituciones no eran más que una carta directriz de los derechos que brinda el Estado, pero sin ley que lo regule cualquier disposición era simplemente nula, a esto se remite el principio de legalidad. Los mismo Estados, o de una manera más específica, los lideres de estos Estados buscaban forma de llevar sus intereses particulares de una manera eficiente. En 1950, el maestro Maurice Duverger expresa su opinión acerca de cómo se llevaban los Estados, con la reciente noción de la conocida post-guerra, se expreso de la siguiente manera: “ningún otro problema político tiene tanta importancia en estos tiempos en que los progresos de la ciencia colocan en manos de los gobernantes un poder tal como ningún tirano conoció en el curso de la historia”[1]. Esta problemática que nos planteo Duverger se explica en los recientes hechos, hechos en los que Musolini tomaba el control de una Italia fascista durante 20 años, en los que Adolf Hitler iniciaba una segunda guerra mundial sin respetar todo acuerdo internacional, y declarando la analogía, en materia penal, como una realidad absoluta de Tercer Reich, tal y como lo hizo Lenin en Rusia perjudicando los intereses de quienes llamo burgueses, siendo ejecutados por Stalyn, y en general de esas experiencias, donde incluso aquí en Ecuador, que  durante algunos periodos se atentaba contra el ciudadano, en el que si una derecho o una garantía constitucional  estaba regulada  por una ley, simplemente su cumplimiento no era plenamente exigible.
Para hacer verdaderamente eficaz al constitucionalismo y que no sea más que un gatopardismo dentro de cada Estado, el doctor Néstor Pedro Sagues nos expresa lo que para él era necesario en un Estado un mecanismo que controle la constitucionalidad, y el propone que: “una magistratura constitucional que comprende: control y procesos constitucionales, mediante los cuales pueda efectivizarse  realmente la superioridad de la constitución, cuando es infringida por normas o actos de los poderes públicos”[2] nos explica el porqué es necesario controlar la constitucionalidad.

En el mundo a lo largo de los últimos tiempos existen algunos formas de control constitucional, entre los más destacados tenemos al conocido control judicial o con fisonomía judicial como los son el control difuso o americano, el control concentrado o Kelseniano y el hibrido o mixto de estos dos.
El sistema de control constitucional difuso o americano es básicamente el que surge después del caso Marbury vs Madison, donde el Juez John Marshall desconoce la causa por  un principio de jerarquías establecido en la constitución. Consiste básicamente en la facultad de todos los jueces de poder evaluar la constitución de cualquier norma o acto. En nuestro país esto se manifiesta en el artículo 426 de la constitución y en el artículo 10 inciso primero y segundo de la Ley Organica de la Función Judicial, en las normas que nos dice que todo juez de oficio podrá evocar la norma constitucional de manera más directa al momento de resolver un litigio y a su vez que todo juez podrá también consultar a la corte. Este sistema es ampliamente criticado por los movimientos Kelsenianos, en los que dicen que no todo juez es apto ni está capacitado  para resolver materia constitucional.
Aquí tenemos el caso nacido en Austria en la década de 1920 (simultáneamente en Checoslovaquia). En ese año, después de un profundo estudio y análisis realizado por Hans Kelsen, se determinó que el control de la constitucionalidad no era algo que se debía de tomar a la ligera –partiendo de los recientes sucesos acontecidos en la primera guerra mundial- pues en la última década los sucesos habían sido verdaderamente agonizantes. Kelsen propuso que un órgano especializado a través de un régimen concentrado de constitucionalidad, opere extrapoderes (refiriéndose a los poderes del Estado). Esta entidad debía de ser un tribunal especializado, una corte constitucional. El sostuvo este argumento mediante unos supuestos específicos:
            “a) No hay control efectivo de constitucionalidad si el órgano de control no está habilitado para fallar con efectos generales (erga omnes) y hasta para derogar a la norma inconstitucional.
            b) Eso importa un enorme poder político-institucional, que no puede confiarse al poder judicial clásico, sino a un cuerpo intermedio, situado a mitad de camino entre el viejo poder judicial y el parlamento; dicho órgano debe integrarse con magistrados designados con participación del poder legislativo y por periodos limitados, a fin de guardar cierta correspondencia ideologica con los cambios políticos operados en la sociedad y proyectados al  parlamento.
            c) El control de constitucionalidad requiere un cuerpo especializado, a fin de garantizar una mayor capacitación entre sus miembros y una suerte de mentalidad constitucionalista al dictar sus sentencias. Los jueces del poder judicial, por ende,  no deben decidir cuestiones de constitucionalidad,  que deben remitir al tribunal o  corte constitucional.”[3]
No obstante al argumento de Kelsen, este tipo de control constitucional, fue extremamente criticado por cierto sector de la doctrina: pues si bien es cierto, la misma ley surgió para establecer los derechos del hombre. Desde incluso un siglo antes a la revolución francesa, la famosa Bill of Rightsdel 1689 en Inglaterra, el máximo documento conseguido por el Parlamento ingles con la renuncia de Jacob II y la imposición de Guillermo de Orange quien acepta esta declaración de derechos. En el mismo  proceso de formación de los derechos del hombre para lograr dar por terminado a la concentración de poderes que establecía el absolutismo monárquico, verbigracia el caso del famoso Rey Sol, Luis XV, establecer a un órgano encargado de decidir sobre la constitucionalidad de una norma o suceso, era darle demasiado poder, tanto que pudiera recaer en el temido absolutismo monárquico.
Pese a la existencia de este tipo de controles, algunos países del mundo, siendo los pioneros Perú, Grecia y Guatemala; establecieron sistemas de control constitucionalidad híbridos, es decir una fusión de entre el sistema americano y el austriaco, sistema al que se llamó control mixto de constitucionalidad. Lo formulan con esta óptica un sector de la doctrina: todo juez puede conocer litigios en materia constitucional tomando ciertas decisiones sobre casos, pero con respecto a decisiones o acciones más complejas, o también decisiones que solo competen a determinado sector público (presidente, fiscales), se diligencian al tribunal o corte constitucional. Esto desde la constitución 2008, también se convierte en un realidad en nuestro país, puesto que, en el artículo 426 de nuestra constitución en conjunto del artículo 4 de Ley Orgánica de la Función Judicial en sus dos primeros incisos que establece deberá de interpretar y aplicar la norma con el tenor de la constitución y en caso de duda pobra suspender la causa hasta que la Corte Constitucional se pronuncie sobre la duda.
Dentro de un sector de la doctrina se denominan dos otros tipos de controles de la constitucionalidad (que para otros solo son efectos del control de constitucionalidad), los llamados A priori y el control A posteriori. Estos controles se fundamentan con relación al tiempo, uno se da anterior a la inconstitucionalidad del acto o norma, y el otro posteriormente a la norma o acto inconstitucional.
Otro sector de la doctrina nos habla también de controles no judiciales –entiendase por judiciales no solo a la función judicial, sino también a los órganos de control conocidos como tribunales o cortes constitucionales, estos, ente los más importantes tenemos primero al control parlamentario. Este control consiste básicamente en que, en lugar de que la constitucionalidad, el órgano competente sería el Parlamento o el poder legislativo. En países marxistas-leninistas el encargado de controlar el tenor de la constitucionalidad e es propio de quien genera las leyes (la función legislativa), pero en países como China o Bulgaria el está poder compete al parlamento. Pero también debería de incluirse que en la Unión Soviética tenían al Soviet Supremo, que era el órgano encargada de decidir (políticamente) sobre la constitucionalidad o no de una norma o acto. Sea como sea al final, en los países que lo fundamentan en la función legislativa se lo considera como el mecanismo más democrático por el mero hecho de ser la función legislativa. No obstante se critica la falta de preparación jurídica que faltaría en estos órganos, como lo fue en la unión soviética, los encargados y los administradores del poder público, eran la mayoría militares.
Otro tipo de control constitucional no jurisdiccional, pertenece al control ejecutivo de la constitucionalidad, este consiste en que cuando el congreso expida normas, dentro de su trámite de aprobación ejerce un control de constitucionalidad a través del veto o sanción. El presidente podrá vetar el proyecto de norma por inconstitucionalidad. Este sistema fue muy popular en España en el gobierno de Franco, con el famoso recurso de contrafuego. Pese a ser un sistema poco usual y aceptado, según el artículo 147 numeral 12 de nuestra constitución el presidente posee parcialmente esta facultad, de controlar la constitucionalidad de una norma sancionándola o no y luego motivando su publicación.
El control por electorado o control electoral de la constitucionalidad es de todos los casos el más extraño. Pese a ser un mecanismo extraño fue utilizado en el Estado de Colorado, un mecanismo inscrito en la constitución estatal. Consistía básicamente en que si la corte suprema estatal declaraba inconstitucional una norma, queda en poder del pueblo, mediante a un mecanismo llamado apelación popular de sentencia  que consistía en que sucediendo lo anteriormente dicho, el 5% de electorado tenía derecho a someter a referéndum lo resuelto por el tribunal. Algo de valor similar sucede en la constitución de Uruguay en su artículo 79 parte segunda: “art.79.-La Ley por el voto de los dos tercios del total de componentes de cada Cámara reglamentará esta disposición. 
El veinticinco por ciento del total de inscriptos habilitados para votar, podrá interponer, dentro del año de su promulgación, el recurso de referéndum contra las Leyes y ejercer el derecho de iniciativa ante el Poder Legislativo.”[4] 
Este mecanismo sigue vigente en dicho país.
Otro sistema de controles es el famosos sui generis. Este sistema es muy peculiar al tratarse de organismos anormales o atípicos para control la constitucionalidad. Comenzaremos con el caso de Portugal. En Portugal del año de 1974 al 1982, la constitución enmarco un organismo llamado Consejo de la Revolución, que consistía en un grupo de militares junto al presidente de la republica tenían la facultad de evaluar la constitucionalidad de una norma. Vale exaltar que tenían el poder de reputarlas con fuerza obligatoria. El caso de Francia de cierta similitud al de Portugal con el famoso Consejo Constitucional instituida en 1951 en la constitución francesa y sigue vigente. Este se forma por los ex presidentes de Francia más nueve hombres adicionales: tres designados por el presidente de la república, tres designados por el presidente del senado y tres designados por el presidente de la Asamblea Nacional. Vale recalcar que solo cuentan con facultades para revisar cierto tipo de normas como leyes orgánicas y reglamentos de las cámaras, estas de carácter obligatorio y las demás bajo petición con voto del poder ejecutivo y legislativo. Ecuador, no se queda fuera de estas figuras, atípicas de control constitucional, que en el artículo 276 de la constitución de 1998 confería la facultad de controlar parcialmente la constitucionalidad de actos administrativos, normas y toda atribución que le otorgue la ley y la constitución con la sana excepción de las providencias de la función judicial. Este órgano se llamó Tribunal de Garantías Constitucionales.
Anteriormente nombramos a los casos o sistemas de control constitucional judicial y no judicial, pero a continuación nombraremos la última figura, el control constitucional por impugnación. Comenzaremos por el control abstracto en manera muy concreta: consiste terceros a la relación jurídica donde se aplique la norma inconstitucionalidad pueden promover esta inconstitucionalidad. El control concreto ya en manera más simple, reduce el macro de posibilidades. Consiste en que solo quien está sujete al interés del litigio, o quien meramente se sienta perjudicado por un hecho o norma, podrá declarar la inconstitucionalidad de la norma, verbigracia: cuando alguien plantea una acción de habeas corpus por ser privado de su libertad ilegítimamente.

 El valor de la jurisprudencia en los sistemas Commonlaw y Civil Law.

La jurisprudencia, es un macrocosmo de juridicidad, tanto para la doctrina romanística y la doctrina americana. La palabra jurisprudencia se traduce textualmente del latín como la prudencia del derecho, saliendo de los vocablos iuris y prutentia. El primer vocablo, iuris, proviene de la raíz latina ius que se declina en iuris con la modificación ris según las reglas gramaticales al genitivo, que en castellano corresponde a lo que conocemos como modificador indirecto, dentro de la estructura profunda de la oración. La siguiente palabra prutentia corresponde netamente al nominativo de la misma palabra, siendo equivalente al modificador directo del sujeto de la oración; se traduce como prudencia, palabra extraída de la primera declinación. La RAE acepta múltiples significados. La elogia como la ciencia del derecho y dice también que “2. f. Conjunto de las sentencias de los tribunales, y doctrina que contienen.3. f. Criterio sobre un problema jurídico establecido por una pluralidad de sentencias concordes.”[5] La jurisprudencia debe de entenderse como la manifestación del derecho que se realiza a través de la jurisdicción en virtud armónica y sucesiva. Y en palabras de Eduardo García Maynez “Sirve para designar el conjunto de principios y doctrinas contenidas en las decisiones de los tribunales[6].”
Sin más introducción, explicaremos. La jurisprudencia en los países con plataforma de derecho romanista, es una fuente del derecho, tal y como lo son la constitución y la ley, la costumbre y la doctrina. Pero se entiende a la jurisprudencia como una fuente secundaria del derecho romanista, ya que quien está encargado de crear derecho básicamente en estos sistemas es el legislador, el juez solo la administra. En consecuencia a lo antes expuesto, debemos entender de manera concreta que: el Estado es un macro total que representa la voluntad del pueblo y al mismo tiempo protege, con el poder ejecutivo, dirige al Estado y lleva a cumplir, o al menos en teoría, los intereses del pueblo, el poder legislativo los protege con el derecho que les crea, dándole facultades y obligaciones y finalmente quien se encarga de hacer efectivo el cumplimiento de sus derecho es la función judicial, que es la encargada de administrar justicia, cosa que en nuestro país se reitera en el artículo primero de la ley orgánica de la función judicial. Pero la doctrina moderna ha remozado criterios, y ha tomado cosas del derecho anglosajón que en realidad funcionan; cosas que como explicamos en la primera parte de este ensayo fue el control difuso de constitucionalidad. Pero no solo lo anterior fue lo que ha tomado la doctrina moderna de este derecho: la jurisprudencia ha ascendido a un nuevo nivel de importancia, en nuestro caso como país con plataforma de derecho romanista, tenemos en materia de legalidad los fallos de triplereiteración emitidos por la corte nacional, que según el artículo 185 de nuestra constitución obligaran a remitir el fallo a la Corte con fin de que esta delibere y decida en un plazo de hasta sesenta días. en caso de que esta se pronuncie o no después del plazo esta opinión corresponderá jurisprudencia obligatoria. vale recalcar que esto es solo en materia de legalidad y sobre casos de total similitud.  Además, para que un litigio llegue a ser conocido por la corte nacional, será necesario el recurso de casación, que es una medida extra-instancia y extraordinaria para solucionar un juicio en materia exclusiva de legalidad, con fondo del litigio el derecho ya no el hecho, que correspondería solo para las el litigio en instancia. De misma manera, la Corte Constitucional emitirá jurisprudencia vinculante y de carácter obligatorio, autos que tendrán efectos erga omnes desde el momento que la ejecute la corte constitucional.
La jurisprudencia, en forma muy natural dentro de las fuentes del derecho, perteneciente al common law es la fuente principal del derecho puesto que allí la Corte Suprema decide cosas conjuntas de constitucionalidad y se pronuncia como órgano de control constitucional, pero este pertenece a la función judicial. El punto es que en la doctrina anglosajona tanto el legislador y quien administra justicia crean derecho. La jurisprudencia en el sistema anglosajón, es la que resuelve y genera figuras de garantías de igualdad de todo los ciudadanos -same rights for everyone-.

Los jueces ordinarios en Ecuador conociendo procesos constitucionales

En Ecuador los jueces de instancia o más bien, todo miembro de la función judicial, está facultado a conocer procesos constitucionales. Pues, el artículo 426 de nuestra constitución pronuncia lo siguiente: "art.426.- (…) Las juezas, jueces, autoridades administrativas y servidoras y servidores públicos aplicaran directamente la norma constitucional(…)."[7]. Y también conjuntamente con el artículo 4 del código orgánico de la función judicial pueden suspender la tramitación de una causa y remitirá esta a consulta a la Corte Constitucional quien en un plazo de cuarenta y cinco días deberá pronunciarse, en caso contrario el proceso seguirá sustanciandose y en virtud al principio iuris nobit curia, el juez interpretara la norma al tenor de la constitución; es decir los jueces de instancia pueden conocer procesos constitucionales, pero ¿por qué? la respuesta que pronuncio el poder constituyente en sus actas fue la de dar la mayor y mejor eficacia prudente de la justicia, debido a que en la constitución en el inciso final del artículo 426 dice que no podrá alegarse falta de norma para vulnerar un derecho, esto es una garantía  normativa de nuestro constitución.









[1] Maurice Duverger. “Los Regímenes Políticos”. P 52
[2]Sagues, ob at. T. I. p 145
[3]NestorSagues. Elementos de Derecho Constitucional. Pg172-173
[4] Constitución de la república oriental de Uruguay
[5] Diccionario de la Real Academia Española
[6] Introducción al estudio del derecho. García Maynez
[7] Constitución de la república del Ecuador 2008

jueves, 16 de enero de 2014

Ejercicio de Test de proporcionalidad

Ejercicio de Test de proporcionalidad.


Vamos a suponer un caso hipotético en el que figuraremos una situación en la que se pueda aplicar el Test de proporcionalidad sobre una norma dictada por el órgano competente. (suposición del caso):




El consejo de Educación Superior (CONESU)  mediante reglamente estableció que el 100% del cupo de ingreso a las diferentes carreras de las universidades públicas se distribuirá de la siguiente manera: -El 80% del cupo estará repartido para los mejores promedios de notas de los exámenes de ingreso. –El siguiente 10% estará repartido directamente a los mejores deportistas; y, -El último 10% de los cupos a favor de los miembros de la CONAIE. El caso:
            Jorge y María no son indígenas, tampoco son del grupo de los mejores deportistas. Dispone en función al reglamente, la Universidad de Guayaquil, que el 100% de los cupos hábiles serán de 500 alumnos para el primer semestre o ciclo de los cuales, en virtud al porcentaje, los 80% admitidos por sus notas académicas  son de 400 jóvenes; los primeros 50 restantes corresponden al grupo de deportistas y, los últimos 50 corresponden a los miembros de la CONAIE. Jorge y María, luego de rendir sus pruebas de admisión, son ubicados en los puestos 401 y 402 respectivamente. Jorge y María al sentirse perjudicados impugnan ante la Corte Constitucional una Acción de Protección en virtud de que la norma establecida por una política pública priva del goce y ejercicio de los derechos constitucionales: igualdad formal y real, derecho a la educación  incluyente y equitativa. Usted es el Juez resuelva:
El pleno de la corte resolverá el caso interpretando la constitucionalidad de norma con el mecanismo del Test de la proporcionalidad.
Parámetros del test:
1.    Establezca cual es el fin perseguido por la norma impugnada: la norma intenta fomentar el deporte y la inclusión de los grupos indígenas a la igual participación en el goce del derecho constitucional y obligación del Estado que es la educación.
2.    Establezca si el fin perseguido por la norma impugnada tiene o no relación con la constitución: en virtud a los artículos 24 de la constitución “las personas tienen derecho a la recreación y al esparcimiento, a la práctica del deporte y al tiempo libre”[1] 381 de la constitución “El Estado protegerá, promoverá y coordinará la cultura física que comprende el deporte, la educación física y la recreación, como actividades que contribuyen a la salud, formación y desarrollo integral de las personas; impulsará el acceso masivo al deporte y a las actividades deportivas a nivel formativo, barrial y parroquial; auspiciará la preparación y participación de los y las deportistas en competencias nacionales e internacionales, que incluyen los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos”[2] el artículo tres de la Ley del deporte, educación física y recreación establece que “ La práctica del deporte, educación física y recreación debe ser libre y voluntaria y constituye un derecho fundamental y parte de la formación integral de las personas. Serán protegidas por todas las Funciones del Estado.”[3] Fomentar el deporte está totalmente relacionado con la Constitución y normas de carácter específicas a la materia. Por otro lado en virtud al artículo 11 inciso primero “todas las personas son iguales y gozarán de los mismos derechos, deberes y oportunidades (…)”[4] en su inciso tercero del mismos artículo inidem “El Estado adoptará medidas de acción afirmativa que promuevan la igualdad real a favor de los titulares de derechos que se encuentren en situación de desigualdad” que el artículo 340 de la constitución “- EI sistema nacional de inclusión y equidad social es el conjunto articulado y coordinado de sistemas, instituciones, políticas, normas, programas y servicios que aseguran el ejercicio, garantía y exigibilidad de los derechos reconocidos en la Constitución y el cumplimiento de los objetivos del régimen de desarrollo. (…)El sistema se compone de los ámbitos de la educación, salud, seguridad social, gestión de riesgos, cultura física y deporte(…)” también la constitución en su artículo 344 “el Estado ejercerá la rectoría del sistema a través  de la autoridad educativa nacional, que formulará política nacional de educación” 347 número 12 “garantizar, bajo los principios de equidad social, territorial y regional que todas las personas tengan acceso a la educación pública” el 351 referente al sistema de educación superior “este sistema se regirá bajo los principios de  autonomía responsable, cogobierno, igualdad de oportunidades” a su vez el artículo 3 del convenio 169 OIT “. Los pueblos indígenas y tribales deberán gozar plenamente de los derechos humanos y libertades fundamentales, sin obstáculos ni discriminación.”
En virtud a todo lo expuesto concluimos que evidentemente si, el fin de la     norma está relacionada con la Constitución.
3.    Establezca si la norma impugnada es proporcional:  
·         ¿La norma cuestionada es idónea para lograr el fin perseguido?
            Si, luce de una manera adecuado o apropiado para conseguir esos fines
·         ¿La norma cuestionada es necesaria para conseguir el fin perseguido?
No, parcialmente: en función al deporte es una negativa absoluta debido a que dentro del propio sistema de deporte, educación física y recreación existen otras medidas más eficientes y específicas para conseguir este fin. Sin perjuicio del artículo 351 de la constitución, en virtud a los miembros de la CONAIE si es necesario debido a que en virtud al artículo once inciso final de la constitución, sabemos que es una acción afirmativa para garantizar la igualdad real. No obstante el instructivo de concurso y méritos integrantes de participación ciudadana funciona de una manera muy parecida incluyendo a los indígenas en el consejo si es en caso de no haber alguno el puesto siete es seguro para ellos.

·         ¿La norma cuestionada es proporcional al fin perseguido?
En virtud al artículo 3 numeral tercero de la Ley orgánica de garantías jurisdiccionales y control de la constitucionalidad, ponderaremos sobre la proporcionalidad: primera parte del análisis, “Cuanto mayor es el grado de la no satisfacción o de afectación de uno de los principios, tanto mayor debe ser la importancia de la satisfacción del otro.” ¿Es esto sustancial en el caso de deportistas? El derecho al deporte en un principio integrado por normas específicas, que generan eficiencia en su práctica y el hecho de fomentarlo más aumentará su práctica pero al hacerlo no satisfacerá el cumplimiento del desarrollo de la educación y el ingreso medido por un examen de admisión que siendo así los estudiantes con promedios actos terminarán siendo perjudicados. En el sentido más lógico debido a que existe un porcentaje de gente discapacitada mayor de edad, siendo este del 1.936% siendo ellos 303125 personas discapacitada, excluidas del deporte profesional. Por otro lado la cantidad de personas pertenecientes a las federaciones deportivas de las respectivas provincias no exceden a un porcentaje considerable. El deporte es un derecho constitucional, considerado y garantizado así; no obstante que la educación es un derecho de los ciudadanos y un deber ineludible del Estado, nos facilita concluir con estos argumentos que no la  satisfacción del primer principio no es irrelevante a la no satisfacción del segundo principio; por lo tanto, en función al deporte, no es proporcional la norma cuestionada por el sin perseguido (fomentar el deporte). Por otro lado en función al otro choque de principios el de inclusión e igualdad real versus el anterior mencionado derecho a la educación. Vemos algunos puntos que complican el razonamiento, ya que, si todos somos iguales ante la ley y gozaremos de los mismos derechos, deberes y oportunidades, entonces eso incluye la no distinción entre un indígena y un mestizo. En primera vista, el ya mencionado artículo 356 de la constitución nos establece el cómo se lleva el régimen de admisión universitario en el Ecuador. So pena de esto, que parece ser resuelto de una manera sencilla, no sería prudente omitir que, en el y en el artículo 66 numeral 4 y más puntualmente al artículo 11 numero 2 inciso final que nos hablan de la igualdad formal y material o real, nos establece que el Estado deberá tomar acciones afirmativas para garantizar y establecer una igualdad real entre los pueblos. Con esta antítesis pudiéramos derribar el argumento anterior, pero siendo más cuidadosos notamos que la modalidad de calificación es de una manera amplia según nos expone el artículo 44 del reglamento del sistema nacional de nivelación y admisión SNNA y que el examen evaluativo es objetivo, que las probabilidades de ingresar a través del desempeño académico es de índole estable y ciertamente correcta. Y conjuntamente a estas disposiciones de carácter, reglamentarias y constitucionales adjuntaremos que en el pacto internacional de derechos civiles y políticos nos establece en su artículo 26 “Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho sin discriminación a igual protección de la ley. A este respecto, la ley prohibirá toda discriminación y garantizará a todas las personas protección igual y efectiva contra cualquier discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.” Y en función al artículo 417 de la constitución que nos explica al principio pro honime para garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, y siendo el artículo del convenio mencionado de materia de derechos humanos es de directa aplicación. Por lo que se puede concluir que la disposición del reglamente que fomenta o intenta perseguir la inclusión y la igualdad real, al satisfacer no genera una mayor importancia al no satisfacer al otro porque excluye a las personas de raza distinta a la indígena. Por lo tanto, no es proporcional.



El fallo: la Corte considera declarar inconstitucional el inciso referente y consultado por los motivos anteriormente señalados por lo que a través de una sentencia modulativa ablativa, recorta ese inciso de dicho texto.




[1] Constitución de la Republica de Ecuador
[2] Constitución de la Republica del Ecuador
[3] Ley de deporte, educación física y recreación
[4] Constitución de la República del Ecuador